Todos conocemos personas que, con solo pensar en ellas, nos hacen querer huir lo más lejos posible.
Es lo que en la actualidad llaman personas tóxicas y, a pesar de que no es fácil, tenemos que aprender a manejarlas para bien de ambas partes.
Puede ser un familiar, un compañero de trabajo o un cliente problemático y manipulador.
Independientemente de quien sea, puede ser extremadamente desgastante, por lo que es crucial aprender a estar vigilante ante cierto tipo de comportamientos.
Hoy descubrirás consejos útiles sobre qué hacer frente a una persona que drena tu paz y energía, y aprenderás a identificar el momento de enfrentarlo sin perder tu salud mental.

Sigue las señales
Algunas señales de toxicidad son obvias, pero no les damos la debida importancia hasta que se convierten en un problema.
Barrie Sueskind, terapeuta en Los Ángeles, señala algunos de los signos y comportamientos a los que debes prestar atención.
Por ejemplo, la manipulación, el egocentrismo, la predisposición al drama o el conflicto, la deshonestidad, no mostrar compasión por los demás, entre otros tipos de abuso emocional.
Mantente atento a las señales e identifícalas.
Las relaciones son de doble vía
Cualquier relación saludable se retroalimenta del respeto y apoyo en doble vía.
Pero cuando una parte se hace la vista gorda ante el abuso, es mejor alejarse.
Puedes ofrecer apoyo a alguien, pero si no te lo retribuyen, es cuando las cosas empiezan a torcerse.
Y es increíblemente tóxico cuando dependen de ti para estar emocionalmente estables, pero no puedes esperar lo mismo de ellos.
Si tienes un apego emocional, puede ser muy difícil, pero nunca es saludable arriesgarte por esa otra persona. Lo mejor es mantener tu distancia y encontrarte a ti mismo antes de que se complique y duela demasiado.
Sé compasivo
Incluso cuando pienses que esta persona tóxica nunca cambiará, siempre hay esperanza de que puedan hacerlo. A veces, solo necesitan un poco de compasión para dar el salto hacia su mejor versión. Si ves que la persona está haciendo un esfuerzo por cambiar, ayudarle a lograrlo es mejor que alejarte. No necesitas sacrificar todo para ayudarle, pero ofrecer un hombro para llorar o simplemente estar allí mientras trabajan en sí mismos podría ser suficiente.
Todos merecen una segunda oportunidad. Si están listos, tener a alguien que se preocupe por ellos podría ser exactamente lo que necesitan para hacer lo correcto. Sé la persona que quieres que los demás sean contigo. Dales una mano, pero solo si te lo piden. El camino hacia la mejora personal no es fácil, pero todo valdrá la pena al final.
Contenido nuevo, temas innovadores y muy buenas vibras.
Suscribete a nuestro blog y cambia tu manera de pensar.
No te sientas culpable
A veces, una persona tóxica intentará hacerte sentir culpable de su comportamiento abusivo, pero no es el caso. Es solamente un mecanismo de defensa. Aunque te haga dudar, tú no eres el culpable. Cuando te sientas atacado de esa manera, hay algunos consejos que puedes seguir.
En primer lugar, trata de respirar y no te lo tomes personal. Recuerda que esto no tiene nada que ver contigo ni con nada que hayas hecho. Calmarte te ayudará a erradicar la ira o el fastidio que puedas estar sintiendo, a fin de tomar mejores decisiones y acciones. También es buena idea relajar los músculos en lugar de tensarlos y encontrar tu lugar feliz en tu cabeza, lo que te ayudará a mantener tu estabilidad mental. Las palabras no te lastimarán; reconócelas y sigue adelante.
Hazles saber cuando es demasiado
Cuando hablamos de personas tóxicas, especialmente aquellas que se propasan, es mejor hacerles saber cuando cruzan la línea. Si algo que dicen o hacen te hace sentir muy incómodo, es mejor hablar para que sepan que no está bien. Incluso si es un comentario ofensivo o una acción repudiable, expresarlo es necesario para que no vuelva a suceder.
Un buen ejemplo es el lugar de trabajo. Sabes que siempre hay alguien que le encanta hablar mal o chismear sobre otros. Si eres el tipo de persona que piensa que hablar de los demás a sus espaldas está mal, entonces es mejor manifestar que no estás interesado en la conversación, te excusas y sales de la habitación. No necesitas ese tipo de toxicidad en tu vida.

Puedes evitarlos o tener un Plan B
Sabemos que puede ser difícil cuando la persona tóxica de la que estás tratando de alejarte es un compañero de trabajo o incluso un familiar cercano. Sin embargo, las personas que solo traen ansiedad y vibras negativas a tu vida no son buenas. Así que es mejor irte de la habitación en lugar de dañar tu paz mental. Es algo totalmente válido, especialmente cuando sabes que la persona se niega a cambiar sus maneras y sigue adelante con ello.
Puedes evitarla sin ser agresivo o grosero. Por ejemplo, dando excusas legítimas como mantenerte ocupado con otras labores cuando intentan relacionarse contigo. Puede que al principio se molesten, pero incluso si hacen un comentario mordaz sobre tu comportamiento, lo mejor es ignorarlo. Después de un tiempo, entenderán el mensaje y, con suerte, te dejarán en paz.
Aprende a decir no
Decir “no” a alguien puede sentirse difícil si no te gusta decepcionar a las personas. Sin embargo, puede ser una gran ventaja con personas difíciles que tienden a irritarte. Te tomará tiempo sentirte cómodo haciéndolo, pero la clave es mantenerte firme en tu negativa. Una persona tóxica podría intentar desafiarte, pronunciar un discurso dramático u hacer otros trucos para salirse con la suya. ¡No cedas!
Si las cosas se ponen muy tensas o dramáticas, entonces excúsate y sal de la habitación. No vale la pena discutir porque intentarán por todos los medios de convencerte de lo contrario. Sé fuerte y tendrás éxito.

Obtén ayuda profesional
Cuando las cosas se complican demasiado con esa persona tóxica y te sientes abrumado al no saber qué más hacer para lidiar con ellos, es hora de acudir a un terapeuta o profesional de la salud mental para que te brinde herramientas sobre cómo lidiar con la situación. Aparte de estar altamente capacitados en la materia, te harán sentir que no estás solo. Podrás ser tan abierto como quieras y no emitirán juicio alguno. Nunca tengas miedo de pedir ayuda; siempre habrá alguien listo para darte una mano.
Todo tiene una solución. Incluso si necesitas alejarte de personas cercanas, sigue adelante con tu vida. Solo recuerda que, sin importar cuáles sean sus acciones, no eres responsable de su comportamiento y nadie tiene el derecho de cruzar tus límites. Tu salud mental es esencial y es mejor perder un amigo que la paz.